Lengcom 4.3 (2015). ISSN 2386-7477

Este artículo ha sido financiado por el sistema Becas-Chile del Programa de Formación de Capital Humano Avanzado de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT)


Recibido: 20-01-2015 / Aceptado: 26-01-2015

Evaluado por pares (peer review)


La influencia de la Web 2.0 en la comunicación:

una aproximación desde la Comunicación Mediada por Ordenador

The influence of Web 2.0 in the communication:

an approach from Computer Mediated Communication

Patricio Moya Muñoz

Universitat Politècnica de València

patmomuo@upv.es


Resumen: La irrupción de la Web 2.0 ha significado una revolución tecnológica y comunicativa. Las formas de comunicarse han variado de manera considerable, en comparación con lo que se concebía como Web en un comienzo. Sin embargo, falta claridad sobre lo que realmente significa el concepto de Web 2.0. Junto con ello, las consecuencias que ha implicado a la comunicación mediada por ordenador el uso de la Web 2.0 tampoco son del todo claras. De esta manera, en el presente documento, buscamos caracterizar, brevemente, las principales diferencias entre la Web 2.0 y su antecesora –la Web 1.0– y esbozar la manera en que la Web 2.0 influye en la comunicación.

 

Abstract: The emergence of the Web 2.0 has resulted in a technological and communication revolution. Forms of communication have changed considerably compared to what was conceived as Web at first. However, there is no clarity about what the concept of the Web 2.0 really means. Moreover, the effects of the use of the Web 2.0 in computer-mediated communication are not entirely clear. Thus, in this paper, we seek to characterize briefly the main differences between the Web 2.0 and its predecessor –the Web 1.0– and outline how the Web 2.0 influences communication.


Palabras clave: comunicación mediada por ordenador, Web 1.0, Web 2.0.

Keywords: computer mediated communication, Web 1.0, Web 2.0


1.    INTRODUCCIÓN


Las investigaciones sobre la Comunicación Mediada por Ordenador (CMO) han estado determinadas por las formas y circunstancias en las que la tecnología ha avanzado. Junto con ello, ha resultado fundamental la posición de los investigadores frente a este tipo de comunicación, en otras palabras, o bien la tecnología moldea los mecanismos comunicativos que se dan en el nuevo entorno o bien los usuarios son capaces de aprehender las características que permite el medio para construir su discurso y las interacciones comunicativas. En cualquier caso, se reconoce, en general, un cambio sustancial a partir de la emergencia de la Web 2.0 como motor de las interacciones a través de Internet.


El presente documento es un working paper de una investigación mayor que pretende dar cuenta de las características que poseen los comentarios a las noticias digitales. Estos comentarios no existirían si no se concibiera la Web como un espacio, al menos, participativo e inclusivo, que es lo que se busca dar a entender con el concepto de Web 2.0. Por tanto, el objetivo de este trabajo es comprender cuáles son las diferencias entre la Web 1.0 y la 2.0, en la medida en que estas diferencias podrían influir en el análisis e interpretación de los diferentes discursos que se originan en la Web, entre ellos, los comentarios a la prensa digital.


2.    ¿QUÉ ES LA WEB 2.0?


A pesar de la cotidianeidad con la que se habla de Web 2.0, en general, su definición a partir de rasgos particulares y propios es, al menos, difusa. Más aún, cuando se la intenta caracterizar conforme a sus diferencias con su antecesora: la Web 1.0. Para Cormode y Krishnamurthy (2008) es difícil determinar lo que es la Web 2.0; lo que sí es posible es establecer una clara separación entre un grupo de páginas inherentemente 2.0 y la vieja Web 1.0. Estas separaciones serían observables desde tres aristas: tecnológicas (las tecnologías usadas permiten la interacción entre los usuarios); estructurales (en cuanto al propósito y diseño del sitio); y, sociológicas (en tanto permiten una relación con otros usuarios a los que potencialmente se les puede denominar como amigos). Como sea, la diferencia esencial entre la Web 1.0 y la Web 2.0 es que mientras los creadores de contenido eran muy escasos en la Web 1.0 (la mayor parte de los usuarios desempeñaba un rol pasivo, de consumidores de contenido), en la Web 2.0 se han incrementado las alternativas para maximizar el potencial en la creación de contenido por parte de los usuarios, en otras palabras, los usuarios ya no son meros consumidores de contenido generado por otros, sino que ahora también son capaces de crearlo (Yus, 2010; Page, Barton, Unger y Zappavigna, 2014). En la misma línea, Herring, Stein y Virtanen (2013) aseguran que el término Web 2.0 ha sido asociado con un conjunto definido de características de plataformas web caracterizadas tanto por permitir la interacción social como por fomentar la generación de contenido por parte de los usuarios. Este conjunto se contrapone a los rasgos de las páginas de la Web 1.0, puesto que estas: tendían a pertenecer a un único autor, a menudo eran documentos estáticos e incluían páginas personales.


Asimismo, Androutsopoulos (2010) plantea que la Web 2.0 carecería de una definición ampliamente aceptada. Algunas características esenciales se fundan en las interfaces interactivas que están a disposición de los usuarios. En cualquier caso, en los primeros tiempos de la Web 1.0 el contenido era profesionalmente producido para el consumo por parte de usuarios que no podían hacer mucho más que navegar y leer. La comunicación interpersonal era llevada a cabo sobre aplicaciones anteriores a la Web y que funcionaban de forma separada a ella, como los correos electrónicos y los canales de chat IRC. Por tanto, una distinción amplia entre las aplicaciones de Internet para la comunicación interpersonal y la Web como un medio unidireccional de información persistió durante los años noventa. Durante la década del 2000 una nueva generación de sitios web integró aplicaciones para la comunicación interpersonal y herramientas para el manejo del contenido generado por el usuario. Los ambientes típicamente 2.0, como las redes sociales y los sitios para compartir contenido, ofrecen una infraestructura para ser apropiada y llenada por los usuarios que generan casi todo el contenido: los usuarios editan y suben nuevos textos, comentan o modifican textos realizados por otros usuarios y crean vínculos entre los diferentes tipos de texto (Androutsopoulos, 2010). En palabras de Mancera y Pano (2013: 20):


[…] el uso de los canales y herramientas de la Web 2.0 genera en las personas un nuevo concepto de comunidad en la que la autoridad está descentralizada y el contenido, aportado por sus pares en base a sus experiencias, se convierte en conocimiento usable, es decir, útil para tomar decisiones.


Un resumen con las principales diferencias conceptuales entre la Web 1.0 y la 2.0 se puede apreciar en la Tabla 1.


Web 1.0

Web 2.0

Sitios Web personales

Blogs

Publicación

Participación

Enciclopedia Británica en línea

Wikipedia

Sistemas de manejo de contenido

Wikis

Fijación del contenido

Redifusión del contenido

Uso de directorios (como taxonomías)

Uso de etiquetado

Tabla 1: Diferencias entre las características de la Web 1.0 y 2.0 (Herring, Stein y Virtanen, 2013).


Una segunda explicación de las diferencias la Web 1.0 y la 2.0 es la realizada por Hsu y Park (2011) de acuerdo a una comparación de sitios Web entre dos periodos: el primero, durante el año 2001 y luego durante los años 2005 y 2006 (cuando ya el concepto de Web 2.0 se encontraría en uso). En la Tabla 2, se explicita dicha comparación. 


 

Web 1.0

Web 2.0

Modo de uso

Lectura

Escritura y contribución

Unidad de contenido

Página

Registro

Estado

Estático

Dinámico

Cómo es visto el contenido

Navegadores

Navegadores, lectores de RSS, dispositivos móviles

Creación del contenido

Autores de las páginas

Todos los usuarios

Dominio de

Diseñadores

Nueva cultura pública

Tabla 2: Diferencias entre Web 1.0 y Web 2.0 (Hsu y Park, 2011).


3.    INFLUENCIA DE LA WEB 2.0 EN LA CMO


En la actualidad, sin ninguna duda, lo que domina en Internet son los ambientes de Web 2.0, es decir, sitios de redes sociales (como Facebook o Twitter) y sitios en donde se genera y comparte contenido creado por los usuarios (como los medios digitales de comunicación). No obstante, los fenómenos digitales propios de la Web 2.0 no deben ser entendidos como algo completamente nuevo, sino que su examen debe ser muy detallado y tratados con cuidado (Androutsopoulos, 2011; Mancera y Pano, 2013), debido a la tentación de considerar todo discurso web como nuevo. Por un lado, Herring (2013) establece un esquema de clasificación en el que identifica tres tipos de discurso 2.0: familiar, que representa los mismos fenómenos discursivos ya descritos en las primeras formas de la CMO a principios de los años noventa; reconfigurado, que se ha adaptado a los cambios tecnológicos del entorno y, por ende, ha producido cambios en las prácticas comunicativas; y, emergente, que no tiene precedente alguno en los estudios de CMO.


Por otro lado, Androutsopoulos (2010) afirma que más que pensar en la Web 2.0 como un fenómeno nuevo, es mejor evaluarlo conforme a sus aspectos innovadores en comparación con las etapas anteriores en la investigación de la CMO. El autor reconoce cuatro dimensiones del lenguaje en la Web contemporánea. En primer lugar, la dimensión organizacional del lenguaje en las interfaces web está reducida a ítems léxicos aislados y la coherencia está constituida a través de una sintaxis visual, junto con la elección de la tipografía y el color. En la interaccional, por su parte, las formas contemporáneas de conversación en línea comparten con los foros Web una relativa carencia de regulación institucional y una proliferación de las características que han llegado a caracterizar la escritura informal en línea. La interacción hoy en día también parece más densamente intercalada con aspectos multimedia que las etapas anteriores de CMO. En tercer lugar, la dimensión relacionada con la autopresentación de los usuarios en los entornos digitales, ejemplificados en las páginas de perfiles en las redes sociales, debe ser vista como una continuación de las páginas personales, que iniciaron la práctica de la autopresentación en la Web. Por último, la principal innovación en los ambientes web 2.0 serían los espectáculos (Androutsopoulos, 2010: 210), entendidos como aquellos contenidos multimedia que colgados por los usuarios en sitios que comparten contenido medial y que a menudo está incrustado en otras páginas web. Esta metáfora sugiere que estos espectáculos son exhibidos a una audiencia, son vistos más que leídos, son principalmente percibidos y consumidos como entretenimiento y provocan respuestas, que son usualmente expresadas como comentarios o respuestas con vídeos (u otro medio, como las imágenes). Los espectáculos son relativamente nuevos para la Web, porque su producción, circulación y consumo requieren estándares tecnológicos que no están disponibles a larga escala. En la Tabla 3, se resumen estas dimensiones. 


Dimensión

Rasgo principal

Mediador

Sitio típico

Organización

Constituye interfaces web como parte del diseño de la misma página web

Diseñador del sitio

Sitios de redes sociales y sitios para compartir contenidos

Autopresentación

Recursos para las páginas de perfil

Usuario

Sitios de redes sociales

Espectáculo

Parte del material multimedia que la gente cuelga en Internet y lo pone a disposición del resto de usuarios

Usuario

Sitios para compartir contenidos (e incrustados en sitios de redes sociales)

Interacción

Medios para la comunicación interpersonal y comentarios sobre estímulos

Múltiples autores

Sitios de redes sociales y sitios para compartir contenidos

Tabla 3: Cuatro dimensiones del lenguaje en la Web 2.0 (Androutsopoulos, 2010: 211).


A pesar de todas estas caracterizaciones, el concepto de Web 2.0, junto con ser difícil de definir, no ha sido bien recibido por toda la comunidad investigadora. Por ejemplo, Herring, Stein y Virtanen (2013) observan que desde afuera la noción de Web 2.0 ha sido controversial, puesto que sus críticos claman es un término publicitario más que una real revolución en el contenido Web: se preguntan si la Web, efectivamente, es diferente desde un punto de vista cualitativo y si los rasgos agrupados como Web 2.0 forman un conjunto coherente. En la misma dirección Page, Barton, Unger y Zappavigna (2014: 9) insisten:


Rather than demarcating a single, unified transition which contrasts communicative genres based on clear criteria, the term “web 2.0” is better understood as a rethorical label on which was particulary important for strategically reframing e-commerce in the early twenty-first century.


Por este motivo, optan por no emplear el término Web 2.0, sino que en su lugar prefieren referirse a social media (redes sociales), puesto que “it allows us to examine aspects of the interactions in online contexts that are reshaped in relation to their social uses and characteristcs of the media are employed” (Page, Barton, Unger y Zappavigna, 2014: 9).


4.    A MODO DE CONCLUSIÓN


En conclusión, se requieren sistemas de clasificación discursiva que permitan comparar los mecanismos comunicativos de las redes sociales con otros canales. El esquema más extendido y aceptado de clasificación del DMO es el propuesto por Herring (2007). El esquema está guiado por la convicción de que el DMO es sujeto de dos tipos básicos de influencia: del medio (tecnológico) y de la situación (social). El primer conjunto de categorías describe las características tecnológicas de los sistemas de comunicación basados en ordenador, mientras que el segundo conjunto se compone de factores sociales asociados con la situación o el contexto de comunicación. Como sea, estos dos conjuntos de categorías no son concluyentes: factores adicionales pueden ser añadidos si hay justificada evidencia de que ellos afecten el discurso en línea. Además, dentro de cada conjunto, las categorías no están ordenadas y no se asume a priori si una es más relevante que otra. El resumen y la explicación de cada uno de los factores se explícita en la Tabla 4. 


Factores del medio

Sincronicidad

Conexión al mismo tiempo entre los usuario.

Transmisión del mensaje

La transmisión se realiza mensaje por mensaje o caracter por caracter.

Persistencia de la transcripción

El tiempo que se mantienen los mensajes almacenados.

Tamaño del mensaje

Número de caracteres que el sistema permite en un único mensaje.

Canales de comunicación

Formas de comunicación propiamente tal (texto, audio, vídeo, imágenes, etc.)

Mensajes anónimos

Alguien con identidad desconocida se puede contactar con otro usuario

Mensajes privados

Un usuario se puede contactar en privado con otro

Filtración

Hay administradores que filtran los mensajes

Citación

Los mensajes se pueden incrustar para facilitar la interacción

Formato de los mensajes

Determina la presentación visual de los mensajes.

Factores situacionales

Estructura de la participación

Número de participantes

Características de los participantes

Características ideológicas o demográficas

Propósito

Metas de la interacción

Tópico

Tema

Tono

Formal o informal

Actividad

Acción llevada a cabo

Normas

Prácticas establecidas aceptadas por el grupo

Código

Variedad de la lengua

 Tabla 4: Factores para la clasificación del DMO (Herring, 2007).


Referencias bibliográficas


Androutsopoulos, J. (2010): “Localizing the Global on the Participatory Web”, en The Handbook of Language and Globalization, Sussex: Wiley-Blackwell, pp. 201–231.


Androutsopoulos, J. (2011): “From variation to heteroglossia in the study of computer-mediated discourse”, en Digital Discourse Language in the New Media, Oxford: Oxford University Press, pp. 277–298.


Cormode, G., y Krishnamurthy, B. (2008): “Key differences between Web 1.0 and Web 2.0”, en First Monday, 13 (6).


Herring, S. (2007): “A Faceted Classification Scheme for Computer-Mediated Discourse”, en Language@Internet, 4 (1).


Herring, S. (2013): “Discourse in Web 2.0: Familiar, reconfigured, and emergent”, en Discourse 2.0, Georgetown: Georgetown University Press, pp. 1–25.


Herring, S., Stein, D. y Virtanen, T. (2013): “Introduction to the Pragmatics of CMC”, en Pragmatics of computer-mediated communication, Berlin: De Gruyter Mouton, pp.3-32.


Hsu, C. y Park, H. (2011): “Sociology of Hyperlink Networks of Web 1.0, Web 2.0, and Twitter: A Case Study of South Korea”, Soc. Sci. Comput. Rev., 29 (3), 354–368.


Mancera, A. y Pano, A. (2013): El discurso político en Twitter, Barcelona: Anthropos.


Page, R., Barton, D., Unger, J. W. y Zappavigna, M. (2014): Researching Language and Social Media: A Student Guide, Nueva York: Routledge. 


Yus, F. (2010): Ciberpragmática 2.0: Nuevos Usos Del Lenguaje en Internet, Barcelona: Ariel.




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Comentarios: 7
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