Lengcom 8.3 (2015). ISSN 2386-7477

La utilización del término “quantitative easing” en la prensa financiera española: el caso del diario Expansión

The use of the term “quantitative easing” in the Spanish financial press. The case of the newspaper Expansión


Elena Alcalde Peñalver

Universidad de Granada

ealcalde@ugr.es


Resumen: En este artículo pretendemos analizar la variedad en el uso del término “quantitative easing” en el diario financiero Expansión. La elección de este término se debe al gran uso que se hace del mismo en la actualidad con el objetivo de explicar la situación económica de Estados Unidos y su posterior repercusión y aplicación en Europa. De esta forma, en primer lugar explicaremos la motivación y la justificación de la realización de nuestro estudio. Posteriormente, describiremos la metodología de corpus empleada y la aplicaremos a nuestro objeto de estudio, antes de finalizar con el análisis de los resultados y las conclusiones correspondientes a nuestro trabajo. Los resultados muestran que no se siguen las recomendaciones de la Fundación del Español Urgente (Fundéu) en cuanto al uso de este término, ya que se prefiere su utilización en inglés frente a la propuesta de traducción como expansión cuantitativa.


Abstract: In this article the changes in the use of the term “quantitative” easing in the financial newspaper Expansión will be analyzed. The reason why this term was chosen was due to its widespread use nowadays with the aim of explaining the financial situation of the United States of America and its subsequent effect in Europe. First of all, the motivation and justification of the study will be explained. This will be followed by a description of the corpus methodology used in the study, which will be applied to our object of study. Finally, the results will be analyzed and final conclusions will be drawn. Results show that the recommendations of the Fundación del Español Urgente (Fundéu) regarding the use of the term are not taken into account by this newspaper, since there is a preference for the use of the English term and not its Spanish translation.


Palabras clave: traducción financiera, quantitative easing, terminología, corpus

Keywords: financial translation, quantitative easing, terminology, corpus


1. Introducción

La crisis económica mundial, debido especialmente al desplome del sistema financiero, ha llevado a las finanzas a ocupar un primer plano no solo en los ámbitos relacionados con la economía, sino en todo lo referido a los medios de comunicación en general (École de traduction et interprétation, 2010). Como consecuencia de ello, han aumentado las necesidades de traducción, revisión y terminología en este sector, sobre todo desde el inglés como lengua de partida, teniendo en cuenta su constitución como lingua franca del mundo de los negocios.


En este artículo pretendemos analizar la variedad en el uso del término “quantitative easing” en la prensa española con el objetivo de explicar la situación económica de Estados Unidos y su posterior repercusión y aplicación en Europa.


De esta forma, en primer lugar explicaremos la motivación y la justificación de la realización de nuestro estudio. Posteriormente, describiremos la metodología empleada y la aplicaremos a nuestro objeto de estudio, antes de finalizar con las conclusiones correspondientes a nuestro trabajo.


2. Motivación y justificación de la investigación

A continuación, explicamos las diferentes razones que nos llevaron a embarcarnos en esta investigación y que justifican a su vez este estudio. Entre ellas se encuentran en primer lugar la actualidad del tema. Esto hace que las noticias relacionadas con el término “quantitative easing” aparezcan en los diferentes medios de comunicación a diario. Además, es indudable que en nuestros días el campo de las finanzas no se encuentra limitado al interés de los expertos en este ámbito, sino que es ya un tema recurrente en todos los medios de comunicación y que está presente en la sociedad en general. Sin embargo, el gran dinamismo del ámbito financiero y el elevado número de productos y procesos de difícil entendimiento que surgen prácticamente todos los días a nivel mundial han causado un estado de confusión general ante la incapacidad de muchos ciudadanos de poder mantenerse al día y absorber a su vez todos estos nuevos conceptos. En un gran número de casos, la rapidez con la que se necesita transmitir información hace que la prensa española no se detenga a examinar con detalle el uso que se está dando a un término determinado y se deja directamente en inglés, tal y como ha sido el caso de “quantitative easing”.


Esto es debido al dominio del inglés como lingua franca en el ámbito financiero. Así lo han demostrado estudios como los de Pérez (2003) y Akar (2002) en los que se ha confirmado que es una realidad innegable que el inglés sea la principal vía de comunicación en el mundo económico y financiero. De este modo, el destacado peso político de los Estados Unidos y, sobre todo, su gran pujanza económica, tienen mucho que ver con que el inglés sea un soporte lingüístico imprescindible para la realización de un gran número de negocios y transacciones financieras (Pérez 2003).


3. Objeto de estudio: ¿qué es el “quantiative easing”?

El “quantitative easing” es un programa de estímulo cuyo elemento principal es la compra de deuda pública a modo de inversión por parte de un banco central (BBVA, 2012). En Estados Unidos desde 2008 y hasta octubre de 2014 se han llevado a cabo tres programas de QE (QE1, QE2 y QE3) que han alcanzado varios millones de dólares y han convertido a la Reserva Federal en el principal comprador de bonos del Tesoro de este país. El objetivo de esta política es aumentar la demanda de estos bonos, con lo que sube su precio y baja la rentabilidad, lo que reduce el coste de financiación del estado. Esto tiene a su vez un efecto en la divisa, que comienza a tener un valor inferior y por lo tanto hace que las exportaciones sean más competitivas (BBVA, 2012). Se busca así reactivar la economía. En los medios de comunicación, esta política también se denomina “imprimir dinero”.


En enero de 2015, el Banco Central Europeo anunció la puesta en marcha de este programa de compra de bonos, que empezará en marzo y se prolongará en principio hasta septiembre de 2016 (Expansión, 2015).


Según la Fundéu (2015), expansión cuantitativa se configura como una alternativa en español a “quantitative easing” y de hecho tanto el Banco de España como el Fondo Monetario Internacional la utilizan en español, así como flexibilización cuantitativa, aunque en menor medida. No obstante, la Fundéu recomienda utilizar la primera opción en español, al resultar más transparente para los lectores. En este mismo artículo, también se menciona el uso en la prensa de la sigla inglesa QE, que aconsejan sustituir por EC.


4. Corpus ad hoc de artículos del diario Expansión

Desde mediados del siglo XX numerosos estudios se han llevado a cabo siguiendo una  metodología basada en corpus, ya que “se conforma como un nuevo paradigma de investigación, más flexible y adaptable, que permite afrontar los retos actuales desde una multiplicidad de perspectivas” (Corpas, 2008: 49). Además, coincidimos con Buendía y Ureña en que un corpus especializado correctamente diseñado proporciona al traductor información tanto lingüística como conceptual actualizada, además de datos sobre el uso combinatorio de términos y su frecuencia, que no es posible encontrar en los diccionarios. Del mismo modo, consideramos que se trata de una metodología que da lugar a un acercamiento empírico para describir el uso que hace una comunidad específica de un tipo de lenguaje, partiendo de datos auténticos (Estellés y Forés, 2005: 2).


Por el objeto de nuestro estudio, procederemos a la compilación de un corpus ad hoc de textos en español compuesto por artículos del periódico Expansión, para observar las variaciones en el uso del término “quantitative easing”. Para realizar un estudio lingüístico de un tipo de textos en concreto y poder analizar sus características, el corpus ad hoc se perfila como un recurso útil y eficaz para cumplir con unos fines específicos que establecen los usuarios que lo compilan. Se trata pues de “reunir toda la documentación disponible sobre un tema en muy poco tiempo” (Corpas, 2008: 195).


Un corpus ad hoc se puede elaborar de manera sencilla, siempre y cuando se sigan unas pautas definidas que justifiquen su rigor en el modo de elaboración. Para ello, hemos decidido adoptar la metodología de Castillo (2009), ya que su estudio se mostraba en línea con el objeto de nuestra investigación. De esta forma, divide la elaboración del corpus en cuatro fases: fase de recopilación de datos (que se dividirá a su vez en otros subapartados), fase de almacenamiento, fase de conversión de formatos y fase de alineación de los textos paralelos. No obstante, al no ser un corpus de textos paralelos, puesto que solo recogemos textos en español, no será necesario que utilicemos la última fase de alineación.


Asimismo, consideramos que esta metodología nos permite alcanzar las cuatro competencias que señala Cabré (1993: 133-134) con las que debe contar todo trabajo terminológico:

  • Competencia cognitiva: conocimiento del ámbito temático del objeto de estudio, que quedará definido en el aparatado de fase de recopilación de datos.
  • Competencias lingüística: conocimiento de la(s) lengua(s) sobre las que se realizará el trabajo, lo que también quedará establecido en la fase de recopilación de datos.
  • Competencia sociofuncional: se refiere a las características del trabajo terminológico para conseguir los fines perseguidos y adecuarse a sus destinatarios. Estos objetivos quedarán plasmados en la primera parte de la fase de recopilación de datos.
  • Competencia metodológica: conocimiento de la metodología necesaria para llevar a cabo el trabajo terminológico, que explicaremos en el siguiente apartado en mayor detalle.

A continuación, procedemos a la explicación de la elaboración de nuestro corpus paralelo a partir de las fases enunciadas.


4.1 Fase de recopilación de textos

Esta fase se dividirá entre la definición de los criterios de diseño del corpus y la búsqueda de información para la compilación de los recursos textuales.


4.1.1 Criterios de diseño

No existe consenso sobre los principales criterios que se recomiendan seguir para el diseño de corpus entre los numerosos autores que se han dedicado al estudio de esta metodología. Sin embargo, consideramos que los criterios de diseño elaborados por Bowker y Pearson (2002: 54) permiten guiarnos en el establecimiento de las principales características de un corpus. Por lo tanto, siguiendo la metodología de Castillo (ibid.) en función de estos dos autores, proponemos las siguientes criterios para el diseño de nuestro corpus: propósito de la compilación, tamaño, medio, temático, tipo textual, autoría y fecha de publicación.


En primer lugar, en relación al propósito de la compilación, es necesario señalar que el objetivo de nuestro corpus es analizar las diferencias del uso del término “quantitative easing” en la prensa española. Nuestro objetivo no reside por lo tanto en aportar valores estadísticos cuantitativos, sino en determinar valoraciones cualitativas y descriptivas sobre el mayor o menor grado de variabilidad en el uso de este término en el periódico Expansión.


En cuanto al tamaño, el total de artículos que se encontraron en Expansión en relación a la fecha de publicación fueron los siguientes:


2015..........33

2014..........29

2013..........20

2012..........21

2011..........24

2010..........19


Por lo tanto, el total de artículos analizados en nuestro corpus fue de 146.


Cabe igualmente señalar que el corpus cuenta con un realismo máximo desde una perspectiva comunicativa, ya que son textos que se utilizan en contextos financieros.


El medio de los textos compilados será escrito, ya que los textos analizados los hemos obtenido a través de la página web del diario financiero Expansión.


En cuanto a la temática  y el tipo textual, se trata de artículos periodísticos que versan sobre el “quantitative easing”.


En los artículos se observa que una vez que se ha empleado el término con su explicación, se utiliza en lo sucesivo las siglas en inglés.


4.1.2 Búsqueda de información

Como se ha mencionado anteriormente, todos los textos los extrajimos del diario Expansión, por lo que se cumplía con los criterios de fiabilidad que hay que tener en cuenta a la hora de utilizar textos de Internet. Las razones por las que hemos elegido Expansión para nuestro estudio es porque ostenta el liderazgo de la prensa económica en difusión, según el resumen general que recoge los datos entre octubre de 2011 y mayo de 2012 realizado por el Estudio General de Medios (EGM) de la Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación (AIMC).


4.2 Fase de almacenamiento

Para el almacenamiento de todos los textos utilizados, nos hemos regido por el criterio de tiempo, en función del mes y año de publicación del artículo. El criterio temporal constituía a su vez uno de los filtros de la página web de Expansión, lo que ayudaba a la clasificación de los distintos artículos que formaban parte del corpus.


4.3 Fase de conversión de formatos

Al ir recopilando directamente los artículos de Expansión, fuimos guardándolos en documentos en formato .doc, por lo que no tuvimos que someter los archivos a ningún proceso de conversión de formato. Una vez recopilados los artículos, fuimos extrayendo los términos de forma manual y organizándolos en una tabla de Excel, para observar la variabilidad de su uso.


5. Análisis de resultados

A partir de la elaboración y explotación del corpus anteriormente descrito, pudimos observar las siguientes variaciones en el uso del término en función de la fecha de publicación de los artículos analizados:


En 2015 (artículos analizados hasta la segunda semana de febrero) se observaron las siguientes variaciones en el uso del término:


La opción “compra de deuda” parece ser la más utilizada, al aparecer en nueve de los artículos analizados. No obstante, no se utiliza de la misma manera, pues en algunos casos aparece como “compra en grandes cantidades de deuda soberana”, “programa masiva de compra de deuda” o “plan de compra de deuda”. En estos casos, tras la explicación, aparecen las siglas o el término en inglés (“que son las siglas de Quantitative Easing”, “conocido como quantitative easing [QE], “QE por sus siglas en inglés”).


Tampoco hay consenso en cuanto al uso de mayúsculas o cursiva, ya que solo en un artículo aparece el término en inglés en cursiva y en cinco la Q y la E aparecen en mayúsculas.


En seis artículos, en el título se utilizan las siglas QE (en un artículo se utilizaba como ‘QE’), mientras que posteriormente se aportaba la explicación de su significado con alguna de las opciones anteriormente señaladas.


En tres artículos utilizan el término “flexibilización cuantitativa” y en dos artículos hacen referencia a la “versión europea del quantitative easing estadounidense”.


En 2014 aparece la opción “compra de deuda” también en nueve artículos, seguida siempre del término en inglés, como en los siguientes casos: “programa de compra de deuda (Quantitative Easing o QE)” o “compra de deuda tipo el QE (Quantitative Easing)”.


También aparece en tres ocasiones QE3, en referencia a la tercera fase de este programa en Estados Unidos, por lo que igualmente se hace referencia a “un QE (Quantitative Easing) a la europea” en varios casos para comparar ambos programas. Predomina el uso del término en minúsculas, aunque en varios casos se utilizan las mayúsculas para la primera letra y en dos casos se escribió en cursiva. En un caso se utilizó “compra de activos”, “compra de bonos gubernamentales”, “relajación cuantitativa” y en otro caso, se empleó la siguiente oración, aun no apareciendo el uso de siglas previamente: "flexibilización cuantitativa" -"quantitative easing", por sus siglas en inglés”. “Expansión cuantitativa” se utiliza una vez más que “flexibilización cuantitativa”.


En 2013, encontramos como opciones más utilizadas “programa de expansión cuantitativa (QE)” y “plan de estímulos monetarios”. De nuevo se produce un uso incoherente del término, puesto que aparece en cursiva en dos ocasiones, en nueve con la Q y E en mayúscula y sin cursiva, en una aparece como ‘Quantitative Easing’ y en dos como “quantitative easing”.


En 2012, encontramos una mayor variedad en el uso del término, puesto que aparece como “programa de compra de activos y relajación monetaria”, “compra de bonos”, “inyección de liquidez masiva”, “estímulo monetario”, “flexibilización cuantitativa” o “programa de promoción de la liquidez”. La opción más común es encontrar estos términos seguidos del término en inglés entre paréntesis, aunque de nuevo encontramos un uso incoherente del mismo (minúsculas, Q y E en mayúsculas, sin paréntesis, “QE, quantitative easing”). En un caso, el término incluso aparece mal escrito (quantitaive). En 2012, no aparece en ningún artículo el término en cursiva pero sí que al encontrarse entre paréntesis, en ciertos casos aparece entrecomillado y en otros no. Llama igualmente la atención la referencia al término en femenino (la quantitative easing).


Tanto en 2012 como en 2013 se observa la preferencia por opciones más explicativas como “programa de expansión cuantitativa”, “compra de bonos” o “plan de estímulos”.


En 2011 se observa un uso menos frecuente en los artículos del término, puesto que a veces solo se menciona una vez, mientras que en 2013, 2014 y 2015 los artículos se centraban principalmente en este tema y por lo tanto aparecía al principio de forma extendida y seguidamente solo con las siglas. En los artículos analizados para este periodo aparece principalmente como “programa de expansión cuantitativa (quantitative easing)”, aunque de nuevo se aprecia un uso irregular de las mayúsculas y minúsculas y comillas. En dos ocasiones aparece “imprimir billetes (quantitative easing)” e inyección de liquidez (quantitative easing). En dos casos el término en inglés aparece entre corchetes en vez de entre paréntesis.


En 2010, al igual que en 2011, el uso del término es menos recurrente en los artículos analizados. No obstante, la opción más utilizada es “quantitative easing o expansión cuantitativa” o “quantitative easing (expansión cuantitativa)”. Del mismo modo, se utiliza en tres ocasiones “máquina de imprimir billetes (quantitative easing)” y una vez “flexibilización cuantitativa”, “programa de alivio cuantitativo” y política de relajación cuantitativa”). En ninguno de los casos se utiliza la cursiva y en dos ocasiones el término aparece entrecomillado.


A modo de recapitulación observamos que en los artículos analizados en 2015, el término en inglés se usa de forma más recurrente, incluso en los títulos de los artículos, debido a la actualidad del tema y su impacto en la economía. Entre 2011 y 2013 es más frecuente el uso de “estímulos” y “expansión cuantitativa”. En 2010 y 2011 se hace popular el uso de la metáfora “imprimir billetes” para la explicación del término, al que se hace referencia con mucha menor frecuencia en inglés.


En ningún caso hemos observado el uso de las siglas en español, tal y como recomendaba la Fundéu, puesto que en todos los artículos se utilizaba el término en inglés y posteriormente las siglas en inglés QE. Del mismo modo, aunque la Fundéu recomienda el término “expansión cuantitativa”, predomina el uso del término en inglés, aunque en numerosas ocasiones aparezca seguido de esta traducción al español.


No existe consenso a la hora de utilizar el término con las letras iniciales en mayúsculas o todo en minúscula ni tampoco en cuanto al uso de la cursiva, aunque predomina el uso de la opción en minúsculas y sin cursiva. Además, en un caso se hacía uso del término de forma femenina.


6. Conclusiones

Consideramos que el análisis de los textos que han conformado este corpus nos ha permitido obtener información lingüística contextualizada, a partir de datos auténticos, del uso de un término que se encuentra actualmente con gran frecuencia en la prensa española. Hemos podido igualmente observar su uso combinatorio con otros términos, lo que no es posible encontrar en diccionarios especializados en el ámbito financiero, debido al dinamismo de este campo.


Asimismo, este análisis nos ha permitido cumplir con las cuatro competencias que Cabré (1993) señalaba que debía cumplir cualquier trabajo terminológico. En primer lugar, en relación a la competencia cognitiva, cabe señalar que la lectura detallada de los artículos del corpus para analizar el uso del término quantitative easing nos ha permitido alcanzar un mayor grado de conocimiento de esta política monetaria que ha finalizado en Estados Unidos y que empieza ahora a implantarse en Europa. Es un tema de actualidad sobre el que es importante que un traductor que trabaja con textos del ámbito financiero se mantenga al tanto. Este aspecto se muestra relacionado con la segunda competencia que mencionaba Cabré, la lingüística, puesto que es importante conocer la evolución del uso en español de un término proveniente del inglés. Como se ha podido observar, las recomendaciones de la Fundéu no se tienen en cuenta en el diario Expansión, por lo que el traductor tendrá que conocer y discernir entre las distintas opciones que pueda utilizar en sus textos según el uso del término.


En relación a la competencia sociofuncional, con este análisis hemos cumplido con los objetivos de observación de uso del término quantitative easing en un medio determinado, como ha sido el caso del diario Expansión, que es el de mayor tirada en el ámbito nacional español. Tal y como señalamos anteriormente, nuestro objetivo no residía en aportar datos cuantitativos, sino analizar las diferencias de uso del término desde un punto de vista cualitativo. Además, el corpus que ha conformado este estudio ha contado con un realismo máximo desde una perspectiva comunicativa, puesto que se trata de textos que se utilizan en contextos financieros. Por último, la competencia metodológica establecida en el apartado de explicación de la metodología seguida nos ha permitido llevar a cabo nuestro estudio de forma rigurosa y de acuerdo a los objetivos que se perseguían.


Como se ha podido observar, el diario Expansión prefiere el uso del término y sus siglas en inglés, aunque posteriormente se aporte una explicación o su traducción en español. Esto está en consonancia con lo señalado en el apartado dos de este artículo en el que se justificaba el uso del inglés como principal vía de comunicación en el ámbito financiero.


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